Las personas oímos porque, a lo largo de la evolución, la posesión del sentido de escuchar nos ha ayudado a nuestra supervivencia. Este sentido en particular nos ha servido durante miles de años para cazar y evitar ser cazados. Gracias al oído, podemos identificar los peligros u objetivos, primero autentificando su posición en el espacio y después clasificándolos. Además, hemos conseguido hacer estas dos cosas con una precisión extraordinariamente buena.
El órgano del oído, como tal, no es más que un transductor, cuyas prestaciones varían entre especies. El mismo está conectado con una parte del cerebro, que se encarga de interpretar las señales. Esta capacidad de interpretación se desarrolla durante el crecimiento y el aprendizaje hasta alcanzar una madurez. Por ejemplo, en los humanos, sabemos que la capacidad de localización de los sonidos no aparece hasta que el bebé tiene cinco meses de vida. Sin embargo, una vez consolidados, estos aprendizajes básicos se quedan fuertemente grabados en el cerebro y su funcionamiento no requiere de una reflexión.
Un segundo uso más avanzado del oído en la historia de la evolución es el de la comunicación. Este uso tampoco es exclusivo de los humanos, y aparece entre animales de la misma especie. La sofisticación en la comunicación mediante el sonido varía entre especies y está muy condicionada por los órganos de que dispone cada especie para generar dichos sonidos y por su desarrollo cerebral.
El lenguaje articulado y aprendido de los humanos, capaz de transmitir informaciones mucho más sofisticadas, gracias a nuestra mayor inteligencia y gracias a ser el único mamífero con la laringe descendida lo suficiente como para poder producir esta riqueza articulatoria. Hasta los 18 meses la laringe de un bebé no ha descendido lo suficiente como para poder articular bien todos los sonidos.

Datos muy interesantes. Increíble lo de la importancia de la evolución de la audición, sobre todo para nuestros antepasados. Bastante completo, fácil de entender, muy bien resumido.
ResponderEliminar-Lenguaje en niños.